VIDAS QUE INSPIRAN, Doctor Alberto Allende Jones

VIDAS QUE INSPIRAN, Doctor Alberto Allende Jones
En la vida de toda ciudad hay personas, personajes que vivieron su tiempo inspirados en servir a los demás. Ellos fueron hombres y mujeres que dejaron huellas profundas por sus inmensas cualidades, ya sea profesionales o personales y hasta el día de hoy se reconocen sus méritos y principalmente sus obras. Fueron visionarios, miraron más allá que el resto de sus contemporáneos, inteligentes, asertivos, generosos y bueno; también con virtudes y defectos como cualquier mortal.

Atendiendo una paciente en el antiguo Hospital de Talagante. Hoy corresponde al Cesfam N° 2 , zona centro. Dr.Alberto Allende Jones.

Atendiendo una paciente en el antiguo Hospital de Talagante. Hoy corresponde al Cesfam N° 2 , zona centro. Dr.Alberto Allende Jones.

Hablar de ellos no resulta fácil, por lo vasto y fecundo de su obra, por la complejidad que otorga el tiempo transcurrido y porque fueron sencillamente seres extraordinarios, con un perfil humano extenso, polifacético y cautivante.

Y nuestro Talagante no es la excepción a la regla…Hoy día queremos hacer con admiración y respeto; la semblanza de una persona que fue pionero en organizar el sistema de salud de los talagantinos…
Y a modo de introducción…¿Cuántas veces Ud ha ido al CESFAM, que tiene por nombre el del Doctor Alberto Allende Jones, aquejada por un problema de salud? ¡Y quizás se ha preguntado! …¿Quién fue ese Doctor o por qué lleva ese nombre ?.
Bueno en algunas líneas trataremos de descubrirlo…
Biografía:
El Doctor Alberto Allende Jones, nace el 10 de Junio de 1901 en la ciudad de Punta Arenas, su padre Antonio era arquitecto y trabajaba para el Gobierno de la época, su madre Esther Jones era una joven inglesa que había llegado a la ciudad austral a radicarse con su familia. Tenía varios hermanos que le respetaban mucho, al punto de tratarlo como “El Amito”. De carácter tranquilo , era difícil que se enojara; todo lo contrario, era bromista y gozaba con la picardía del hombre de campo chileno.

Recién ingresado a la Escuela de Medicina de la U,de Chile El Dr Allende, es convocado a realizar el servicio militar obligatorio por 2 años, le toco presentar armas en un pequeño Regimiento ubicado en  calle Antonio Varas de la comuna de Providencia. El regimiento “Cazadores” lo asigna al grupo de Guardias de Palacio de la Moneda. Así que durante esos años tuvo que alternar su vida entre la Escuela de Medicina, turnos como Guardia de Palacio y el Regimiento.

Todo tiene una recompensa 

Se tituló como Medico Cirujano de la Universidad de Chile a principios de 1928 y en Junio de ese año se traslada al Norte a las salitreras contratado por la Compañía “Anglo- Chilena”, en donde permanece hasta 1942. Sin embargo su permanencia en esa zona inhóspita duraría hasta 1947, trabajando en distintas especialidades tales como Cirujano, Radiólogo y Obstetra. Asimismo junto a sus actividades profesionales en su paso por el Norte, destaca por sus cualidades deportivas, especialmente, golf, tenis y fútbol donde jugó como arquero y según dicen muy bueno.
Se casa con Gabriela Arenas y tiene cuatro hijos.
En 1948 llega a Talagante, primero como médico Asistente, luego Residente y finalmente a partir de 1962 es nombrado Director.

 

Vivencias del Doctor Allende en Talagante.

En esos años el Doctor Allende se encontró con un Talagante muy distinto al de hoy: He aquí una breve descripción de la ciudad.
¿Cuáles eran las tiendas, almacenes principales de aquella época?

Por ejemplo alrededor de la Plaza estaba los “Almacenes Shiapacasse”, que luego se transformó en “Supermercado San Francisco”, El Teatro “Plaza”, “El Nuria” original en Ohiggins. En Ohiggins con Chacon , “Ferretería Diéguez”, Farmacia “El Sol” ( la primera y única farmacia), más hacia el Oriente, Carnicería “Vercellino”, Fiambrería “Vercellino”, Talabarteria “Perez”, Almacén “Arriagada”, tradicional tiende “Bata” , esquina de Peñaflor. Depósito de licores “Enríquez”, tiendas “Riadi”, “Carcur”, Tienda familia “Cornejo”, Restaurant “El Bogarin”, Tienda de antiguedades de los Alcalde, El Hospital de Talagante en Chacon, la antigua Municipalidad en Ohiggins cercano a A.Prat.
El Dr. Allende, llegó sólo a nuestra ciudad, la familia en Santiago, hasta que un día un hijo, decide dejar la placentera vida capitalina y trasladarse a vivir con su padre y seguir estudios en Talagante. Les cambió la vida a ámbos , se acompañaron, salían en el auto a hacer los llamados… manejando el hijo aún sin carnet, cocinaban, etc. Este hijo se quedó por estos lares , echó raíces formó su familia y hasta el último suspiro del Dr. Allende, fue rodeado de esa familia y sus nietas. Realmente notable e inspirada decisión.
Perfil Humano
Era un hombre muy culto…La Cultura; todo un tema para el Dr.Allende.
Siempre se interesó en estar al tanto de todo , tanto en la contingencia del momento, y de los hechos históricos importantes, de las diversas geografías, los océanos, la flora y fauna universal, y otros temas.
Para esto contaba con importantes colecciones ilustradas diccionarios, asimismo leía religiosamente la prensa para estar informado del acontecer nacional e internacional.
Poseía una capacidad admirable para retener en su memoria las fechas importantes, como podrían ser las asociadas a la familiares; natalicios, casamientos, graduaciones, etc, y también para grabar a fuego las fechas históricas importantes para la humanidad.
En una ocasión viajó invitado con su Sra. a Europa, recorrió parte de España, Italia y Francia. Previo a iniciar este tan esperado momento de su vida, se preparó con documentación, tomó nota de lugares interesantes a visitar por su cultura, por haber sido importantes centros de hechos históricos, en fin por curiosidad tal vez. Realizó varios tours, reconoció lugares y fechas tan presentes en su memoria, como por ejemplo pisar suelo de Un lugar de la Mancha y evocar a Don Quijote y Cervantes, visitar El Louvre, Los Campos Elíseos, o el Coliseo Romano.
Sin embargo junto a ese lado intelectual, convivía en su lado humano, el hombre común, que disfrutaba de una tarde de cine o un paseo a la Plaza como así también, salir a comprar el diario “El Mercurio” a una Librería cercana en donde el Sr. González, su propietario, le tenía guardado el Número de Lotería terminado en 7.
A nuestro personaje, lo marcó el número 7, por alguna curiosa y personal razón. En la etapa de Talagante , el grupo familiar eran 7 personas. Se asistía infaltablemente el día sábado a las 7 de la tarde a la vermouth del cine Plaza , cuya fila Nº 7 era reservada de por vida al Dr. Allende, aún si no asistiera, y tenía 7 butacas.

En la Librería de la época, el Sr. González , le reservada cada semana un número entero terminado en 127, que solicitaba especialmente a la Agencia de Lotería de Santiago.
El teléfono de su domicilio, a pesar que se cambió varias veces, fue de por vida el Nº 127, en aquel tiempo con Operadora, las que cuando le traspasaban un llamado , cortésmente le decían ” Doctor , le paso una llamada”

En la Dirección de Tránsito de la Municipalidad, en la fecha de renovación de la patente del vehículo, le llamaban para avisarle que su nueva patente estaba disponible, por supuesto esta placa estaba reservada de por vida con el Nº 127. Cuando se presentaba a retirarla, el Director de Tránsito salía presto a entregársela y enviaba a un funcionario a remover la antigua y colocar la nueva placa.
Por último si queremos seguir indagando en este extraño sino del Nº 7, su nombre: Alberto , 7 letras Allende 7 letras.

Con muy pocos recursos hizo mucho, en tiempos donde los presupuestos no eran los actuales, se trabajo decididamente en  renovar , modernizar pabellones, mejorar el material medico, en la creación del pensionado y la contratación de mas personal. se dio real importancia ademas a la farmacia. se preocupo también de traer mas especialidades medicas, como cirujanos, radiologos internistas y obstetras. Junto con esto, el doctor también gestiono un policlinico, para la atención de los vecinos Isla de Maipo, cosa, no menor en la época.

Especial preocupación para él era la gente modesta de Talagante, a quiénes atendía con mucho cariño y solicitud. Conocía la zona como la “palma” de su mano y lo llamaban de sectores urbanos y rurales y nuestro doctor acudía, porque entendía su labor como una acción humanitaria y social. Se cuenta incluso, que en el periodo de campaña presidencial de 1964, mucha gente de Isla de Maipo y Naltagua creía que él era el Doctor Allende, Candidato a Presidente de la República y trabajo le costaba a Don Alberto, convencerlos de lo contrario.
Eran tiempos difíciles los años 60´ había mucha pobreza y falta de recursos y el Hospital no era ajeno a ello. Una salida genial, y que solo se podía dar en un contexto de aquellos años, en el Consultorio del Hospital de Talagante, un Hospital rural, con pacientes ad-hoc, y de una gran pobreza, la mayoría sin recursos para comprar medicamentos en forma particular, dependiendo entonces solo del despacho de remedios en la Farmacia del Consultorio.
Sucedía que dado los bajos presupuesto que manejaba el Hospital y que afectaba la dotación de remedios disponibles y la gran demanda, era que en ciertas ocasiones quedaran ” sin remedio”.
Esta situación no la entendían los afectados , quienes alegaban en los pasillos y se resistían a retirarse. Era ahí que el Dr. Allende salía a los pasillos premunido de un gorro blanco , el cual tenía una leyenda en su frente que decía ” no hay remedio”, se paseaba entre los pacientes, con el objeto que estos leyeran esta sentencia, y así poco a poco estos incrédulos cristianos se iban retirando sin replicar.
El doctor Allende en aquéllos años luchaba también contra la ignorancia y creencias populares de la población. En una entrevista que otorgó a un diario dijo: “Aquí en Talagante, estamos infectados de brujas, curanderos y mujeres que practican el aborto. Hemos informado a las autoridades, pero es poco lo que se hace , porque hay que pillarlos “con las manos en la masa”. Hemos dado cuenta a Santiago y a pesar de la corta distancia no se llega a ninguna solución definitiva”. Otra plaga son los ” Compositores”. Explotan el analfabetismo. Cometen errores de gravedad, pero los lugareños creen cualquier cosa de los “meicos” y brujas.
Genialidades: Si hay algún rasgo que destacar en el Doctor Allende eran sus salidas, su sentido del humor y disfrute de las cosas sencillas.

El Letrero Mágico

El consultorio del Hospital, día a día atiborrado de gente que concurrían a la Salud Pública desde Talagante y sus alrededores. Esperaban horas , pero no se movían de ahí. La Consulta del Dr. Allende no tenía límite de horas no de atenciones, se atendía hasta que no quedara ni un paciente.
Sin embargo el Dr. estaba con una inquietud que no podía resolver, cada día hay más viejas y la cola no termina nunca, ya no me queda tiempo ni para almorzar.
Y el problema era que cada enfermo empezaba quejándose de una dolencia y luego pasaba a contar otra y otra; entonces Don Alberto, encontró la solución: El Doctor, puso manos a la obra y confeccionó un cuadro, enmarcado y donde se leía en un papel escrito por el mismo ( con letra de médico) ” SE RUEGA QUEJARSE DE UNA SOLA COSA”. (Santo Remedio, se acabaron las colas de gente)
En otra ocasión llega un paciente bien “ahuasado”, quejándose de fuertes dolores estomacales, entonces empieza la rutina de nuestro inédito Doctor:
¡A ver hombre!… ¿Comiste algunas de las siguientes comidas, y a continuación le lanzaba cual metralleta , como si todo fuese una sola palabra: prietas, longanizas, pernil, chunchules, interiores, arrollado?
El pobre hombre , con cara de asombro , asentía diciendo que había matado un chanchito para celebrar una cosecha y se lo habían servido completo.
¡Ahí está poh hombre!… parece que te “fuiste al chancho”, luego lo auscultaba y determinaba una afección gastro- intestinal, nada muy grave, que un buen remedio sanara.
Te voy a recetar que te “tomí” este remedio , que es lo mejor y ya verás que en un par de días estarás bien. Se llama” Raspadura de Viento”. El huasito ya medio incrédulo y conociendo de antes del sentido del humor del Doctor , pone en duda y medio entre risas le comenta, Doctor , como se va a llamar así , no me estará agarrando pal leseo pué, esto entre cara de risas del paciente y cara seria del Doctor.
Y te vas a donde Don Félix( el único boticario) y le muestras la receta que te la doy en duplicado y le “decí” que “vai” de parte mía. Allá el farmacéutico “muerto de la risa” le despacha el duplicado con la receta correcta.

También muchos recuerdan la vez que el Doctor en una etapa de su carrera en la provincia de Talagante, invitado por el Alcalde, se hizo cargo del Gabinete Psicotécnico de la Municipalidad, para realizar los test exigidos a los postulantes a obtención de Cédula de Conducir. Una mañana llega a su gabinete muy temprano, y ya había un muchacho muy joven en la puerta esperando ser atendido. Le hace pasar y le solicita cédula de identidad, y se da cuenta entonces que ese mismo día estaba cumpliendo los 18 años, exigidos para obtener la licencia. El joven muy ansioso esperaba que el Doctor iniciara los test, sin embargo este solo le preguntó ¿ Así que “estai” de cumpleaños, te “acordai” a qué hora naciste más o menos?. El joven muy desconcertado y nervioso contesta: ¡Creo que fué alrededor de las 18 hrs!.
¿Ahh, síí?… contesta el Doctor… ¡Entonces vuelve mañana, aún te falta para los 18!…El pobre “cabro” salió de la oficina desconcertado, se iba retirando cuando el Doctor lo llamó y le dice… ¡Ya ahora empezamos el test., Feliz Cumpleaños!.
Así también, en otra oportunidad una paciente llega a visitarlo, muy afectada por su rostro, que sufre de acné excesivo. El Dr. le dice: ¡Vaya aquí al lado a Farmacia y que le despachen esta receta, pero pregunte por la Dra. Elizabeth Arden!… La Sra. inocentemente se dirige a la Farmacia del Hospital y se acerca tímidamente al mesón y le comenta a la encargada…¡El Dr. Allende, me dio esta receta!…¿ Se encuentra la Dra. Elizabeth Arden?
La encargada como pudo se escapó al interior para lanzar la risotada

Un conocido también, contaba que estando su abuela enferma, llaman al Doctor, quien la visita, prescribe medicamentos y lo más importante debe mantener reposo en cama, sin levantarse.
Tres días después el Doctor, repite la visita , para ver la evolución de la paciente. Estamos muy bien , le comenta, los medicamentos han hecho efectos y hay un gran progreso.
Entonces la señora , con la mejor e ingenua de sus sonrisa, le pregunta…; ¡Doctor!… ¿Entonces cree Ud. que me podría ir “levantando de a poco”. ?. El Dr. Allende , muy serio y luego de una pausa de reflexión ante tan importante pregunta, le replica:
¡Claro , se podría ir levantando de a poco, por ejemplo mañana saque un pié de la cama, al día siguiente saque un brazo, y así de a poco podrá ir levantándose!.
A estas altura, para quienes siguen estos sencillos relatos, se han podido percatar que el personaje, tiene un lado serio, profesional, pero de vez en cuando deja escapar una pincelada de humor, según las circunstancias.

Al terminar una vez una consulta, le dice al paciente…¡ Toma te voy a dar esta muestra, y llegando a tu casa , te tomas una!…. Acto seguido le extiende ambos brazos , con las palmas hacia arriba y empuñadas…. Ya el pobre paciente se sorprende y empieza a dudar que hacer…. Entonces el Dr. Allende , le pregunta, en cuál mano está
Le abre la mano elegida y no hay nada, entonces el asustado paciente, le indica la otra. Lo mismo, la abre y… ¡no está tampoco!. Ya la pobre víctima , no sabe más con una risita nerviosa, expresar… ¡Ya pues Doctor!… ¿ Y dónde está la muestra? …El Dr. más encima lo reta por perderla….
De pronto el Dr. se incorpora , gira alrededor del paciente, introduce su mano en el lóbulo de una oreja, hace como que forcejea, y luego de un instante le muestra la mano con la muestra en ella.
Pero hombre…. ¿Cómo fuiste a guardar la muestra en la oreja?
La próxima consulta, el paciente vendrá acompañado de su hijo,….,para que le saque la muestra de la oreja..
Y la guinda de la torta: En los albores de los 70´nuestro personaje en su calidad de médico le corresponde tratar como paciente en el Hospital de nuestra ciudad, a una paciente muy especial…se trataba de “Mamá Rosa”, la noble mujer que había criado y cuidado al Doctor Salvador Allende Gossens en sus primeros años de vida y entonces obviamente informado del delicado estado de salud da su “Nana”, el Presidente, acudió a Talagante a conocer “in situ” la situación médica de su “viejita”…y es aquí en donde tiene una conversación entre colegas con Don Alberto quién le informó en detalle acerca de la evolución de la paciente. Se cuenta además que ambos doctores siguieron en contacto y es más, se encontraron más de una vez en la casa de “Mamá Rosa” entrando a El Monte cuando nuestro doctor iba a realizar visitas domiciliarias. Allí bajo un parrón conversaban animadamente mientras la anciana descansaba en una reposadera.

Este es nuestro Doctor Alberto Allende Jones, un hombre que amó, trabajó y disfrutó de esta tierra talagantina; era capaz de conversar con autoridades o gente humilde, se alegraba y asombraba con las Fiestas de la Primavera, una tarde de cine, ver bailar a la gente en la Plaza, ir a atender a todas las Monjas en sus dolencias, ver pasar trotando como centauro a “Osquita”, personaje popular de esos años en el pueblo, o como papá tratando de convencer a sus hijos que el Viejo Pascuero existía, para el cual dejaba una Coca-Cola que amanecía vacía y sus niños quedaban asombrados, porque sabían que él no bebía ese producto.

Y como sería la admiración y el respeto que provocaba en la Comunidad que incluso el mismo día de su velatorio llegó el conocido “gringo” Nikola, famoso por sus parrandas y gusto por la farándula, quién se acerca al féretro respetuosamente; aunque venía bebido y lo observa y le habla casi en un susurro, como una forma de homenaje
Nuestro personaje fue tentado muchas veces para ser candidato a cargos públicos políticos, más él siempre se negó. Fue Rotario y en su honor el Helipuerto del Hospital lleva su nombre.
Vivió una vida plena, con muchos reconocimientos de la comunidad, la gratitud de los pobres, el cariño y reconocimiento de toda una provincia. Fallece el 30 de Mayo de 1988, dejando atrás una numerosa familia que siempre lo recuerda.
Por tal razón, quizás en la próxima visita que realices al CESFAM, al ver su nombre, en una placa recordatoria, sepas que fue un gran médico, un mejor hombre y un extraordinario ser humano.
Finalmente…al terminar esta semblanza, queremos agradecer a su familia, especialmente a su hijo Jaime Allende Arenas, por su extraordinario aporte bibliográfico, traducido en anécdotas, historia, vivencias y perfil humano del doctor Alberto Allende Jones…también por concedernos la posibilidad de compartir con Uds. parte de su álbum familiar. ¡¡¡Muchas Gracias!!!

Recopilación: Profesor Jorge Patricio Covarrubias Ramirez

Edición: Jaime Lagos Castro

 

9 comentarios para “VIDAS QUE INSPIRAN, Doctor Alberto Allende Jones”

  • juan ormazabal v says:

    hay personas que en su paso por la vida dejan huellas imborrables y se les recuerda con cariño y mucho respeto, pero así como hay hombres que son admirables, así también hay mujeres,Y este doctor fue un grande, por las fotos parece que medía como 2 metros.

  • Quisiera agradecer a “Talagante Mi Pueblo” a Don Jaime Lagos y al Profesor Covarrubias por su extraordinario trabajo de recopilar el material , que nos presenta este reportaje. Una idea loable la de resaltar a aquellas personas que tanto hicieron y aportaron a esta ciudad , en tiempos como es el caso del relato presente con pocos recursos y muchas necesidades, atender una vasta provincia con sacrificio, poca tecnología, en lugares remotos aislados, sin horarios. La vocación por servir al próximo especialmente al mas necesitado, fue siempre el Norte , que guió al Doctor Allende.-

  • Nora says:

    Gracias por compartir estas historias de personajes que dejaron un grato recuerdo

  • Pamela Allende says:

    Qué linda historia, sin duda que fue un hombre admirable que dejó una huella inmensa en la comunidad y su familia.

  • jorge covarrubias says:

    No…los agradecidos somos nosotros con Dn. Jaime Lagos, por haber tenido la fortuna de entregar una visión a las nuevas generaciones de los valores que encarnó el Dr.Alberto Allende Jones, quién hizo suyo de verdad el juramento hipocrático y fue consecuente siempre…con poco o casi nada hizo mucho, no importando horas, sueño o cansancio.Por tal razón es bueno destacar su dignidad, grandeza y obra.

  • Juan Saavedra Walker says:

    Excelente reportaje para destacar a un hombre que como profesional fue extraordinario, como persona, inigualable, como “Talagantino, excepcional, y como amigo aun mejor. Tengo personalmente un gran afecto por el Dr. Allende y creo que todo lo que se pueda decir de él, debe considerarse como un justo agradecimiento a lo que aporto a nuestro querido Talagante.
    Un cariñoso saludo a su familia.

  • No…ha sido un gran honor para Dn Jaime Lagos y yo, poder entregar a los talagantinos la semblanza de un médico, de un hombre con gran estatura profesional y humana, que se entregó en cuerpo y alma a sanar, con muy pocos recursos, pero con una voluntad y cariño enorme.Él entendió la medicina como una misión y por décadas dejó huellas imborrables en el consciente colectivo de una ciudad que supo de su gran legado como médico y ser humano.

  • Jaime Moreno says:

    Felicitaciones a quien ideó este pequeño homenaje a estas dos ilustres mujeres de mi pueblo, quienes han dejado un legado digno de recordar con pasión y regocijo. La matrona, Sra. Amada Soto, atendió en cinco ocasiones a mi madre, en los partos de cuatro de mis hermanas y quien escribe. Tuve la dicha de conocerla hasta la hora de su despedida final.
    A la Sra. María Díaz, se le reconoce mundialmente por su arte de cerámica artístico-religiosa, a quien también tuve la dicha de conocer.

  • Juan vercellino says:

    Felicitaciones por tan buen reportaje, muy completo a pesar de lo breve del espacio. Felicito también a mis amigos Jaime y Sergio por su gran padre.

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