El puente del Ferrocarril de Talagante, Su Historia

 Antiguamente  el transporte por el camino a Melipilla, antes llamado camino viejo y mucho antes como el  “Camino Real de Carretas” (epoca Colonial) era muy infructuoso, el ir y venir de cabalgaduras, carretélas, carruajes y gente a pie convirtió a la villa Santa María en el lugar de paso para todo el comercio desde el puerto a santiago.

2294

Durante décadas el principal medio de transporte de cargas, como productos hortícolas, cereales, carbón de espino, madera, leña y otros, fueron carretas jaladas por bueyes, hasta que la llegada del ferrocarril permitió contar con un medio de transporte más expedito y rápido, pese a lo cual el paso cansino de las lentas y rezongonas carretas formó parte del paisaje diario en el pueblo de Talagante y no cesó sino hasta bien avanzado el siglo XX. El ingreso a la ciudad se tornaba algo arriesgado si los conductores no tomaban las precauciones, advertía el periódico El Progreso en 1907 , según la investigación de Don Hernán Bustos Valdivia , en su libro Historia de Talagante , exponiendo la necesidad de que los conductores fueran guiando delante de los bueyes y no sobre la carreta, porque ocurría que los animales a veces se descontrolaban .Bajo la administración del Presidente José Manuel Balmaceda (1886-1891) va a tener positivas consecuencias en materia de infraestructura y transportes para Talagante, particularmente con la llegada del ferrocarril en 1891, lo que significó grandes avances para las zonas situadas al poniente de Santiago. El 31 de enero de 1888 se autorizó la construcción de la línea férrea de Santiago a Melipilla, quedando el trazado a cargo del ingeniero Juan Emilio Mujica, contemplando las estaciones de Lo Espejo, Malloco, Talagante, El Monte y Melipilla. La línea corría paralela al camino a Melipilla, salvo en Talagante, donde debía construirse un puente para atravesar el río Mapocho. Era justamente la construcción del viaducto el punto más complejo, pues debieron agregarse varias obras para evitar que las crecidas del río socavaran el terraplén. Los trabajos en el puente se iniciaron aparentemente en 1888.

Diversos factores, como la incapacidad de la empresa constructora North & South America Contruction Company para efectuar tamaña obra y los episodios de la sangrienta Guerra Civil de 1891 retrasaron el trabajo desde la estación de Talagante hacia Melipilla. Probada la incompetencia de los contratistas, el Estado se hizo cargo de las obras y en 1890 se estaban instalando los cimientos para el puente. Pero ocurrió que en julio de 1891 una riada provocada por los temporales destruyó prácticamente el avance de todo y para colmo los sistemas de desagüe y alcantarillas de los pilares eran inapropiadas y se debió hacer un nuevo drenaje. En 1893, el ingeniero Federico Garcés se encargó de habilitar un puente provisorio sobre el Mapocho y por fin el tren pudo cruzar hasta el poniente, pasando por El Monte, El Paico, llegando en una primera instancia hasta Chiñigüe. A la vez, continuó con los trabajos del puente definitivo, para lo cual aprovechó los dos pilares que habían resistido los embates del río .

69

Lamentablemente, el mencionado viaducto sería escenario de la tragedia más grande de la que se tenga memoria en Talagante. Ocurrió el 13 de agosto de 1899. Alrededor de las ocho de la noche, la lluvia azotaba incesantemente la zona central y el ferrocarril cumplía con su rutinario recorrido hacia Melipilla. Cuando se desplazaba sobre el puente, éste colapsó y el convoy se desplomó en medio del río. “Presenciamos la escena más espantosa y dolorosa que imaginarse puede. Tres carros habían sido arrastrados por las corrientes en distintos puntos, y estaban sumidos más de la mitad en el agua, y de todos ellos se oían gritos y exclamaciones pidiendo los favorecieran”, cuenta el vecino Montino Joaquín Díaz, uno de los primeros en llegar al lugar de la tragedia para prestar auxilio, aunque poco se pudo hacer en medio del torrente. El trágico saldo del accidente reportó 22 personas muertas y sólo 9 lograron sobrevivir a la traumática experiencia.

El puente hasta el día de hoy y pese a los embates del tiempo  continúa majestuoso. Es una hermosa y sorprendente estructura metálica .En nuestro país, toda estructura metálica de este tipo se le achaca al Ilustre Gustav Eiffel, creador del la famosa Torre de Eiffel la cual posee la técnica de  “Remaches”  cientos de perfiles de acero son soldados uniendo 2 perfiles de metal con un remache metálico a presión al rojo vivo el cual se machacaba por ambos lados, esta usó mucho en el siglo 19, entre las estructuras de la época con características similares destacan La Iglesia de Arica, el puente de Malleco, la Estación ferroviaria de Mapocho y Estación Central en Santiago y el  puente Talagantino  a todas se le aplica la misma descendencia para darle más prestigio.  Posee tres naves que se unen sobre dos gigantescos pilares de puro cemento y que no han aflojado a los embates de las grandes crecidas del río Mapocho ni a los terremotos tan comunes en nuestro país. En su comienzo descansa el puente sobre una construcción de roca y cemento a la cual se puede acceder caminado por un costado empinado pero nada complejo.

Hoy en día el puente es transitado por el ferrocarril que transporta acido sulfúrico hacia la División El Teniente de Codelco Chile , el transporte de granos ya casi se ha perdido al igual que el de cobre , y para que mencionar el de pasajeros después del cierre de la estación de Talagante , el puente es el icono de nuestra historia con respecto a los medios de transporte , podemos agregar que cada 20 años se realiza una mantención , arenado y pintura , hoy por hoy deportistas y vecinos lo usan para transitar desde Talagante a El Monte , además que muchas personas han caído de su considerable altura , 15 , 16 y hasta 18 metros según el piso del río al momento de medir , perdiendo la vida o quedando con secuelas de por vida , bueno hay muchas otras pequeñas historias  que poco a poco iremos agregando a esta pagina.

Fuentes:

Historia de Talagante, Hernán bustos Valdivia
Relatos del barrio Matadero.

Fotografia : Corporación Histórico Patrimonial ACAI Talagante

Deja un comentario