Lucas Pacheco Toro, El Alcalde “Vitalicio”

Lucas Pacheco Toro: destacado alcalde Talagantino, 21 años al servicio del desarrollo de todo un pueblo. Entre sus obras más importantes destacan la remodelación de la vieja Plaza, la creación de un matadero municipal, promovió villas y poblaciones. Su mayor legado es el estadio que hoy lleva su nombre, que en esa época contaba con cancha de futbol, basquetbol, polo , piscina, pista de carreras y hasta rayuela.

Lucas Pacheco Toro fue alcalde de Talagante por un período de 21 años. A él se debe la creación de varias obras de modernización de la comuna.  Llamado también el alcalde “vitalicio”  debido a su larga permanencia en dicho cargo. Debemos precisar que las juntas de vecinos, que gobernaron los destinos de las comunas entre 1924 y 1935, no son las que conocemos ahora. Era un tipo de gobierno comunal conformado por un alcalde y dos o más vocales designados por el Presidente de la República. Las actuales juntas de vecinos, que son un tipo de organización territorial datan de la década de los ’60 por ley promulgada por Eduardo Frei Montalva.

Los comicios municipales de 1935 van a marcar el comienzo del reinado de Lucas Pacheco Toro, quien ocupa el cargo de edil de forma reiterada. En su primer mandato fue secundado por los regidores Luis Calderón Sobrado, Fernando Ruiz Tagle, Germán Balbontín y Francisco Ochagavía Hurtado. Entre 1938 y 1941 el municipio siguió encabezado por Lucas Pacheco y los regidores fueron Francisco Ochagavía Hurtado, Héctor Ramírez, Fernando Ruiz Tagle y Héctor Olave Mansilla. Al siguiente período, 1941-1944, otra vez está al frente el alcalde Pacheco y sus municipales son Francisco Ochagavía Hurtado, Augusto Romero Pozo, Humberto Morales Silva, Armando Rodríguez Valenzuela, Luis Undurraga Fernández y Raquel Ugarte Castañeda, primera mujer en un cargo municipal. Pacheco se mantuvo en el siguiente municipio 1944 – 1947 como alcalde y también encabezó la Municipalidad entre 1947 y 1950, mientras que sus regidores fueron el mismo Ochagavía, José García Huidobro Domínguez, Héctor Olave Mansilla, Guido Larraín del Campo, Humberto Morales Silva y Amalia Jaramillo Mera. Este sería el último período del viejo edil que dejaba como obra más emblemática de su gestión la construcción del Estadio Municipal, inaugurado en 1936 y equipado en esos años con canchas de fútbol, básquetbol, polo, piscina, pista de atletismo y rayuela, destacando en esos días la piscina municipal, donde cada verano se congregaban vecinos para la práctica y enseñanza de la natación, siendo su punto cúlmine la realización de competencias a nivel provincial de natación donde Talagante destacaba siempre con una excelente selección  de jóvenes competidores. Hoy por hoy el estadio lleva su nombre y cuenta con instalaciones para la realización de distintas actividades deportivas como las recordadas revistas de gimnasia donde participaban todos los colegios. En él se han realizado además desde las ramadas de septiembre, festivales comunales y eventos de celebración tales como el Día del niño, fiestas de Navidad, Día de la madre, entre otras.
Le cupo a Lucas Pacheco administrar el municipio en una etapa en que se comienza a dejar atrás los aires de aldea para iniciar su camino a convertirse en ciudad. En tal sentido pone el acento en remodelar la vieja Plaza, dándole un sentido urbano y estético mediante un trabajo encargado al botánico Carlos Camacho. También habilitó el matadero municipal y promovió las primeras villas o poblaciones. De características personales afables, mantenía, sin embargo, una rígida disciplina de trabajo y tenía como axioma aquello de que cada vez que se adquiere un compromiso hay que cumplirlo.

Fuente: Historia de Talagante

Hernán Bustos Valdivia

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