El Cuasimodo, Viva Talagante Católico!

En varias localidades de la zona central, como Colina, Malloco, Talagante, Puente Alto y Quilicura existe la costumbre de “correr a Cristo” el primer domingo después de Semana Santa. Siguiendo una vieja costumbre de raigambre colonial, el párroco viaja en una carroza tirada por caballos a llevarles el sacramento de la comunión a los enfermos e impedidos de asistir a la iglesia, escoltado por huasos a caballo, ataviados con sus vestimentas tradicionales y con coloridos pañuelos anudados en la cabeza. La cabalgata, también llamada fiesta de Cuasimodo, comienza con el alba y termina al mediodía con el regreso del cura y los huasos a la sede parroquial.

 

 

 

Viva Cristo Rey!!
Viva el Cura Párroco!!
Viva Talagante Católico!!!

Solían gritar los cuasimodistas al paso…Eran las verdaderas arengas para darse ánimo y terminar la jornada…

Las casas se engalanan con flores y pequeños altares con imágenes de santos, vírgenes o cristos. Todos esperando la pasada del carruaje que lleva al sacerdote con el santísimo en las manos y los copones llenos de ostias para los enfermos. Debe ser el Cuasimodo de Talagante uno de los más grandes.. Con cuadras y cuadras de huasos a caballo, adornados con pañuelos blancos en las cabezas, amarillos y celestes coloridos se mezclan con campañillas de bicicletas verdaderos armatostes llenos de flores de papel y el galope de los mancos por las calles. Salíamos corriendo informando que El Cuasimodo se acercaba. Podríamos preguntar , Que Talagantino no ha participado alguna vez en la “Fiesta de Cuasimodo” adornando su bicicleta su caballo o tan solo de mero espectador.

Cabe destacar que ésta es la es la única festividad en donde participa casi todo el pueblo, la espera siempre era larga… Muy temprano, los vecinos comenzaban a adornar sus casas con flores y motivos religiosos una mesa con un mantel blanco y desde allí, el Cura, que detenía la carroza al pasar por la villa, se subía a este altar a brindar a la bendición a todos los que allí estaban reunidos. Las gentes se alborotaran preparando cámaras fotográfica, era común hacer un ranking de las mejores bicicletas adornadas, era una especie de premio popular que te dijeran que tu bicicleta era la más hermosa o que tu bandera fuera la más grande al lucirte montando tu caballo.

Nuestro cuasimodo desde sus inicios marco la diferencia comenzaba oficialmente a las 7:00 de la mañana con una misa para los participantes de la caravana y luego salir a recorrer las calles 8 horas en sus caballos, cuenta la historia que en un momento se unieron carretones y vehículos, según nos comenta Don Alfonso Henríquez,… antiguo comerciante y presidente actual del cuasimodo… -Desde sus inicios habían 2 cuasimodos el de Talagante y el de Lonquén, las bicicletas se unieron tiempo después , el cuasimodo se corre hace muchísimos años tengo entendido que en la colonia ya existía.

-¿Como se unió usted al cuasimodo?

-Fue hace muchos años por allá por 1945, era casi un niño y quería comprarme un caballo, mi padre lo admitió en la casa y así veía a los huasos correr, un día me encomendé al señor y me uní a los cuasimodistas, fue una linda época, con el tiempo y durante muchos años sor el presidente del cuasimodo Talagantino, siempre me escogen, ni yo lo entiendo. Durante muchos años llevo esta tarea tratando siempre de hacerlo bien, he puesto algunas reglas y los párrocos siempre me han apoyado. Creo ser un buen cristiano, tal vez por eso.

¿Puede contarnos un par de anécdotas curiosas?

Hace años, ya no corro de jinete, pero recuerdo que una vez perdí la bandera.

-¿Como?

-Siempre camino a Carampangue nos topábamos con el cuasimodo que venia de Lonquén, había conflictos y peleas, en una de ellas perdí la bandera, quedo arriba de unas moras y arreglando la disputa la perdí, después colocamos reglas para no volvernos a encontrar, eran otros tiempos y todos querían figurar…

-¿Puede contarnos sobre la cruz del cuasimodo Talagantino? sabemos que usted fue quien instauro este símbolo

-Hay la cruz , es una gran historia un día el padre y yo acordamos que alguien tenia que encabezar el cuasimodo , y había que tener algo que destacara acá en Talagante, yo mande tenia claro como debía ser , había sido el jinete que encabezaba por muchos años, entonces , yo no se de donde salio, un pequeño cristo antiguo, estaba tirado en la parroquia y se lo pedí al curita, ahí mande a hacer una cruz tallada en roble junto al madero que la sostiene, ya ni recuerdo el año, con el tiempo esta paso a ser símbolo del cuasimodo en chile, viajando por muchos rincones, es para mi un orgullo especial, algo único de Talagante .

-Ud. también ayudo a formar La Asociación nacional de Cuasimodistas, ¿Como fue y a que se dedican?

– La formamos un que nos reunimos todos los cuasimodistas de chile, representando a Talagante ayudamos a su creación esta es una entidad con personalidad jurídica canónica, sin fines de lucro y cuya misión es animar la vida y misión de sus miembros como testigos de Cristo, visitando a los enfermos y anuncia la Salvación. Un día le obsequiamos al papa Juan Pablo Segundo un trabajo de nuestras loceras, fue un hermoso para nosotros los Talagantinos presentes.

¿Como nació esta unión de los bomberos y el cuasimodo? ¿es algo propio de Talagante?

– Un día cualquiera nos pidieron participar, fue idea de ellos esperarnos a la llegada a la plaza, tras pasar por dos puentes de escaleras hechos por los bomberos… algo que solo acá se convirtió en una tradición.

¿Como es eso?, cuéntenos para nuestros lectores…

Bueno la participación de bomberos se resume en 2 partes, la primera a la entrada de nuestra plaza en el cual la los voluntarios de la Primera Compañía Germán Tenderini (Salvadores y Guardia de Propiedad) arrojan pétalos de flores desde altura, este se encuentra cubierto por banderas chilenas y estandartes. Y después ocurre frente al cuartel de la gloriosa Segunda Compañía (bomba Arturo Prat) al lado del teatro, como Uds. saben, con voluntarios de la misma, rociando a los cuasimodistas con una neblina y chorros de agua en altura. Todo para concluir con los vecinos y niños felices celebrando mojados el final del cuasimodo.

-¿Y el coche como llego Ud. a ser el conductor?

Habían pasado ya los años, lleve la cruz encabezando el cuasimodo y en algún momento la familia Undurraga cedió el coche dejándolo a cargo mío y de la familia con el fin de todos los años prepararlo para llevar al padre a recorrer el pueblo, así llevar la palabra a los que lo necesitan, así me hice chofer o cochero como es la usanza de antaño. Bueno mantener los aperos , las ruedas en buen estado y con toda la familia por años lo hemos adornado con el mejor de los cariños , participa toda la familia , nietos , sobrinos y las niñas de la casa todos trabajan esos días para el cuasimodo. Bueno a partir de este año quedara en manos de la parroquia, ojala lo cuiden y podamos continuar usándolo por muchos años mas.

-¿Alguna curiosidad respecto de el coche?

Bueno, un día sucedió algo inusual, el coche cayó al doblar en una curva a un bache, y se rompió una de las ruedas, en mitad del cuasimodo el padre de la época pidió un caballo a los cuasimodistas, en 10 minutos estaba montado con el santísimo en la mano y las riendas empuñadas en la otra, galopo todo el resto del cuasimodo a nuestro lado, fue maravilloso poder terminar nuestra labor ese día. Un merito del actual Arzobispo de Antofagasta Monseñor Pablo Lizama. Quién saco aplausos de parte de todos nosotros.

El paso de los caballos y el coche desde Arturo Prat enfilando por la avenida principal a la plaza, eran el símbolo que todo terminaba allí gran cantidad de feligreses que repletaban los rincones de la plaza esperando la llegada, niños en coches, globos, mote con huesillo y algodón de dulces, y el último esfuerzo de todos con la tarea casi terminada, el paso del PALIO  , (adorno superior a modo de techo ) que cubre al padre y al santísimo (para dignificar ) y caminan en procesión el último tramo, los saludos de los bomberos y todo Talagante en la calle aplaudiendo, los turistas vueltos locos co n las cámaras de video y foto, los niños mojados y el ultimo rezo y bendición final en la puerta de la iglesia, las Radio Manantial , Progreso y Contacto trasmitiendo el final de la fiesta, después de todo esto, ellos los cuasimodistas que cancelaban una cuota, podían participar de un almuerzo en la escuela Parroquial. Muchas veces, los cuasimodistas salían de allí bastante felices, claro, que al final del final, la jornada terminaba con un salud muy fuerte en las cantinas y bares de Talagante…

Historia

La Fiesta de Cuasimodo es una gran celebración religiosa católica, realizada principalmente en distintas localidades del valle central de Chile, la cual se realiza el primer domingo siguiente a la Pascua. Es en la actualidad una de las principales celebraciones religiosas, la cual, según palabra de Juan Pablo II durante su visita a Chile en 1987 la declaró como “verdadero tesoro del pueblo de Dios”.

El Concilio de Trento, celebrado por la iglesia católica, en Italia entre 1545 y 1563, estableció la conveniencia de comulgar al menos una vez al año. De acuerdo a esta norma, que también se extendió a América, se hizo común que los sacerdotes llevaran la comunión a los enfermos que no podían asistir a los templos católicos.

Durante la Colonia, el sacerdote iba en un carruaje asistiendo a lugareños, iba acompañado de toda su indumentaria y accesorios de plata y oro. Pero durante el período de la Patria Nueva afloraron bandidos que asaltaban las comitivas sin respetar al clérigo que oficiaba y a quien robaban todas las cosas de valor; por lo tanto empezaron a salir escoltados por hombres armados a caballo como medida disuasiva y precautoria.

El sacerdote y su comitiva necesitaban de protección durante su viaje a través de los solitarios caminos rurales, en los cuales algún bandido podía esperar para asaltarlos. Esto pasó a formar parte del folclore chileno.

La comunidad, entonces adquirió la tradición de acompañar a este grupo, que también cumplía con la misión de recordar la resurrección de Cristo, el milagro central de la fe cristiana.

Se creía que ésta era una herencia colonial, pero no existen crónicas de esos años. Durante los albores de la República aparecen registros de Cuasimodo. En dicha época se desvaloraba esta fiesta perteneciente al sentido litúrgico popular.

Hoy en día la fiesta de Cuasimodo tiene gran cantidad de participantes, siendo muchos los clubes de cuasimodistas que participan.

Etimología

La palabra “Cuasimodo” proviene de las primeras palabras del introito del segundo domingo de Pascua, “Quasi modo géniti infantes…”, (del latín, “Así como niños recién nacidos…”), fecha en la que se realiza el Cuasimodo. Los griegos la llamaban Dominica nova, en razón a la vida nueva que debían empezar los bautizados de Pascua.

Estos bautizados recibían de verificarse el bautismo, un vestido blanco símbolo de pureza, el dominical, y que hoy en día se sustituye con un paño blanco de lino que se pone sobre la cabeza del recién bautizado. Estas vestiduras las usaban los ocho días que median desde el Sábado Santo hasta el Domingo de Cuasimodo, en cuyo día las dejaban en la sacristía de la iglesia, por cuya razón se llama también Dominica in albis.

Oración del Cuasimodo

Santo, Santo, Santo, Señor Dios del Universo,
con amor y respeto te adoramos
en el cuerpo y la sangre de tu Hijo Jesús
nuestro hermano, presente en el pan y el vino.
Ofrenda de nuestros campos y fruto del trabajo del hombre.
Tu Hijo queremos llevar a los enfermos y necesitados
porque Tu eres Señor el Dios de los humildes,
el Dios de Abel el campesino,
de Moisés el pastor,
de José el carpintero,
de María nuestra Madre.
Ayúdanos a respetarnos como hermanos;
que hagamos realidad tú Reino de justicia, paz y fraternidad.
El cielo estén llenos de la majestad de tu gloria.
La alegría y el amor siempre son tu compañía
y compartirlo es nuestro regalo y misión.
Gloria al Padre, Gloria al Hijo, Gloria al Espíritu Santo.

The Cuasimodo, Long live Catholic Talagante!!!

In several locations in the central part of Chile, such as Colina, Malloco, Talagante, Puente Alto and Quilicura exists the custom of the “Running of the Christ” on the first Sunday after Holy Week. Following an old custom of colonial roots, the priest travels in a carriage pulled by horses to administer the sacraments of the Eucharist to the ill and disabled who are unable to attend church, escorted by “huasos” (Chilean countrymen and skilled horsemen) on horseback, decked with their traditional clothing and wearing colourful handkerchiefs tied around their heads. The cavalcade, also known as the festival of Cuasimodo (derived from Latin, “Quasi modo géniti infantes” meaning “as newborn babes”), begins at dawn and ends at midday with the return of the priest and the “huasos” to the church.
Long live Christ the King!!

Long live the Priest!!

Long live Catholic Talagante!!!

The Cuasimodos would shout as they went by … These were the cheers that gave them comfort and stamina to finish the day …

The houses are decorated with flowers and small altars with images of saints, virgins or crucifixes. Everyone waits for the carriage that brings the priest carrying in his hands the Monstrance and the chalices full of Host for the ill. The Cuasimodo of Talagante is one of the biggest celebrations, block after block full of “huasos” on horseback, decorated with white handkerchiefs on their heads, yellow and light blue colours mixed with bicycles bells, real rattletraps full of paper flowers and the gallop of stallions on the streets. We would run out yelling, “Cuasimodo is coming”, “Cuasimodo is coming”. We could ask ourselves, which Talagante citizen has not participated in the “Festival of Cuasimodo” by either decorating his/her bicycle, his/her horse or by just simply being a mere spectator.

We should emphasize that this is the only festivity in which most of the town citizens participate in, the waiting was always long.  Starting early in the day, the neighbours begin decorating their houses with flowers and religious motives, also a table with a white tablecloth is set to be used as an altar.  The Priest stops the carriage as it goes through the town, and steps on to this altar to bless all those who are assembled.  Anticipation builds as people start preparing their cameras.  It was a common practice to judge and choose the best decorated bicycles, since it was a special honour to have been selected as having the most beautiful bicycle or that you had the biggest flag while on horseback.

From the beginning our Cuasimodo was different, given that it begins at 7:00 a.m. with a mass being held for the participants of the caravan before the go out through the streets for 8 hours on horseback. As the story goes, at one point in time, wagons and vehicles joined in as well, as remembered by Mr. Alfonso Henríquez, elder businessman and current president of the Cuasimodo.  In the beginning there were 2 Cuasimodos, one from Talagante and one from Lonquén.  The bicycles joined in later on.  The Cuasimodo has been celebrated for many years and to my understanding has been in existance since colonial times.

How did you join the Cuasimodo?

It was many years ago, around 1945, I was just a boy and wanted to buy a horse.   Finally my father bought me one and after seeing the “huasos” on the festival, one day I entrusted to myself to God and joined the Cuasimodos.  It was a beautiful period in time, and in time I was chosen to be the president of the Cuasimodo of Talagante and for many years since.  I keep being re-elected.  Why?  I have no idea.  Perhaps it’s because all these years I have been trying to do the best I can, I have implemented certain regulations and the priests have always supported me. I believe I’m a good christian, and maybe that’s why I’ve been chosen.

Can you tell us some interesting anecdotes?

Years ago, as I no longer participate as a “huaso” in the festival, I remember that I once lost the flag.

How?

On our way to Carampangue we would always encounter the Causimodo of Lonquén, there were conflicts and fights, in one of them I lost the flag, it ended up on top of some blackberry bushes while I was trying to resolve the dispute.  Later on we set up some rules so as not to encounter each other again, they were different times and everyone wanted show off.

Can you tell us about the cross of Talagante’s Cuasimodo?  We know that you were the one who established this symbol

The Cross, it is a great story, one day the priest and I agreed that someone had to head the Cuasimodo and we would have to have something that would identify the Cuasimodo of Talagante.  I knew exactly what he meant.  I had been the head of the Cuasimodo for many years, I don’t know where it came from but a small ancient crucifix was laying in the church and I asked the priest if I could have it.  I commissioned for a cross to be carved in oak to support the crucifix.  I do not remember what year it was but in time this became the symbol of the Cuasimodo in Chile, travelling to many corners of the country.  For me it’s a special pride and something very unique of Talagante.

You also helped create The National Association of Cuasimodos: How was it done and to what do they devote themselves?

While representing Talagante at a meeting of Cuasimodos from all over Chile, we created the association.  This is a non-profit organization ruled by Canon Law, whose mission is to alleviate the life and work of it’s members as Christ’s witnesses, visiting the ill and proclaiming it’s Salvation. We presented Pope John Paul II with a samples of pottery made by our artisans, it was an honour for Talagante.

How was this union between the fire department and the Cuasimodo formed? Is it something unique of Talagante?
One day, they asked to participate, it was their idea to wait for us at the entrance of the square, after passing under two bridges built of firemen’s ladders, something that became a tradition here.

How is that?  Tell our readers.

Well, the firemen’s participation is summed up in 2 parts, the first one is at the entry of our square in which the volunteers of the First Company Germán Tenderini (Saviors and Guard of Property) throw flower petals from up high, this bridge is covered by Chilean flags and banners.  Later, from the second bridge, located in front of the barracks of the Second Company (Arturo Prat Firehall) next to the theater, manned with volunteers of the same firehall, they spray the Cuasimodos with a fine high mist of water, ending the Cuasimodo with neighbors and children happily celebrating the ending of the Cuasimodo. –

And the carriage?  How is it that you became the driver?

They had spent many years, carrying the cross and heading the Cuasimodo and at one point the Undurraga family decided to entrust it to me and my family so we could prepare it to transport the priest thoughout the village, thus taking the word of God to those in need.  That’s how I became the driver or coachman as it was named a long time ago. We maintain the equestrian tools, the wheels in good state and with the help of the whole family through the years we have decorated it with the best of care.  The whole family works on it, grandchildren, nephews and nieces work those days for the Cuasimodo. This year, the church will take over.  Hopefully they will take good care of it so we can use it for years to come.

Anything of interest in regards to the carriage?

Well, one day, during the procession, the carriage hit a pothole and one of its wheels broke.  The priest in charge at that time asked one of the “huasos” for his horse and in 10 minutes he was on horseback with the Monstrance in one hand and reins in the other.  The priest galloped throughout the rest of the Cuasimodo next to us.  It was wonderful to be able to finish our work that day. Accolades went to the current Archbishop of Antofagasta Monseñor Pablo Lizama who earned a round of applauses from all us.  The entrance of the horses and carriage from Arturo Prat through the main street to the square was the signal that the festival was ending.  The parishioners congregated in every corner of the square awaiting its arrival.  There were children in strollers, balloons everywhere, “mote con huesillos” (a juice made of barley and dried peaches), cotton candy and our last effort to finish task at hand.  The passing of the Canopy  (a sort of roof that covers the priest and the Monstrance) walking the last few steps, the firemen salute, every citizen of Talagante applauds on the streets, the tourists go crazy taking pictures and videos, the children are soaked, the last prayer and final blessing at the church entrance, Radio Manantial, Progreso y Contacto transmiting the final stages of the procession.  After all this, all the Cuasimodos that paid a small fee may partake in a meal offered by the Rectory.  More often than not, the Cuasimodos left the Rectory very content, but in the end, the day usually ends with a big celebrations in the bars and restaurants of Talagante.

History

The festival of Cuasimodo is a big catholic celebration, held principally in different locations in the central valley of Chile, which is carried out on the first Sunday following the Holy Week. It is at present one of the principal religious celebrations, which, according to the word of Pope John Paul II during his visit to Chile in 1987 he declared it as “ a real treasure of God’s people ”. The Conclave of Trento, celebrated by the catholic church, in Italy between 1545 and 1563, established the receiving of communion at least once a year. In accordance with this norm, which also extended to America, it established the custom for priests to take communion to the ill who could not attend mass. During colonial times, the priest travelled in a carriage visiting the villagers, carrying his attire and accessories of silver and gold. Unfortunately, during the period after independence, these priests were assaulted by bandits who did not respect the clergy and who used to take everything of value.  After a while, these priest were escorted by armed men to protect them and dissuade the bandits.  The priest and his entourage needed protection for his travels though solitary rural roads, in which bandits could be waiting to assault them. This became part of the Chilean folklore. The community, then adopted the tradition of accompanying this group, which was also accomplishing the mission of remembering Christ’s resurrection, the central miracle of the Christian faith. This was believed to be colonial heritage, but chronicles of these years do not exist. Records of Cuasimodo begin to appear with the dawn of the Republic. In those times, this festival was not valued in a liturgical popular sense. Nowadays, the festival of Cuasimodo has many participants, and many organizations of Cuasimodos exist that take part in this festivity.

 

Etymology

The word “Cuasimodo“ comes from the Latin text of the traditional Introit for this day,  the second Sunday of Holy Week, which begins, “Quasi modo géniti infantes” meaning, “ as newborn babes … ”), date in which the festival of Cuasimodo is celebrated. The Greeks called it Dominica Nova, in reference to the new life that the newly baptized must begin during the Holy Week. These newly baptized received a white garment symboling purity, a head scarf, which nowadays is replaced by a white cloth of linen that the newly baptized wears on his head.  These garments were worn the eight days beginning the Holy Saturday until the Cuasimodo Sunday, after which date they were left at the chruch, giving them also the name Dominica in albis.

Prayer of the Cuasimodo

Holy, Holy, Holy, Lord God of the Universe

With love and respect we adore you

In the body and the blood of your Son Jesus

Our brother present in the bread and the wine.

Offering from our fields and the fruit of the labour of men

Your son we want to ill and the needy

Because you are Lord God of the humble

God of Abel, the peasant,

Of Moses, the shepherd

Of Joseph, the carpenter,

Of Mary our Mother.

Help us respect ourselves like brothers

That we make reality your Kingdom of justice, peace and fraternity

That the heavens be full of your glory and majesty

That happiness and love always accompany you

And to share it, is our gift and mission

Glory to the Father, Glory to the Son, Glory to the Holy Spirit

 

Entrevista : Corporación Histórico Patrimonial ACAI Talagante

Fuentes : Wikipedia enciclopedia libre

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